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Un blog para los apasionados de la Innovación 6.0

UNA DEFINICION DE INNOVACION

El economista austriaco Joseph Schumpeter, quien aportó el concepto de innovación a la literatura económica, definió la innovación como “la introducción de un bien (producto) nuevo para los consumidores o de mayor calidad que los anteriores, la introducción de nuevos métodos de producción para un sector de la industria, la apertura de nuevos mercados, el uso de nuevas fuentes de aprovisionamiento, o la introducción de nuevas formas de competir que lleven a una redefinición de la industria”. Schumpeter popularizó la idea de “destrucción creativa”: la innovación acababa con viejas formas de hacer las cosas e introducía nuevos y superiores paradigmas, más productivos, eliminando los preexistentes en un constante proceso competitivo y creativo.

La OCDE definió en 1981 la innovación como “todos los pasos científicos, comerciales, técnicos y financieros necesarios para el desarrollo e introducción en el mercado con éxito de nuevos o mejorados productos, el uso comercial de nuevos o mejorados procesos y equipos, o la introducción de una nueva aproximación a un servicio social. La I+D es sólo uno de estos pasos

Para Michael Porter (1990), “las empresas consiguen ventajas competitivas a través de la innovación. Su aproximación a la innovación se realiza en sentido amplio, incluyendo nuevas tecnologías y nuevas maneras de hacer las cosas” (The Competitive Advantage of Nations).

En 2004, el DTI (Department of Trade and Industry) del Reino Unido adopta una de las definiciones más simples y claras que he visto de innovación: “Innovación es explotar con éxito nuevas ideas”.

En mis clases siempre dedicamos un importante espacio de tiempo a debatir qué es la innovación. En las definiciones anteriores se mezclan diferentes conceptos (novedad, mejora, competitividad, ideas, tecnología, productos, procesos…) sin (en mi opinión) conseguir ligarlas todas en una definición única, coherente y consistente. Innovar tiene que ver con aportar novedades (pero no todas las novedades aportan valor). Tiene que ver con explotación (si no explotamos la novedad, si no generamos valor, en todo caso inventamos, pero no innovamos). Tiene que ver con competitividad (por tanto, innovar debe aportar valor en clave de retorno económico). Tiene que ver con creatividad, pero también con tecnología, producto o proceso. Tiene que ver con mejora (pero mejorar no es suficiente: es un factor higiénico, operativo, no estratégico). Y tiene que ver con algo que no aparece en las definiciones más “economicistas”: innovar es también liderazgo, voluntad de asumir riesgos y afrontar incertidumbres. Según Henry Chesbrough, «no existe innovación significativa sin riesgo significativo«. Hay una dimensión psicológica, cultural y emocional en la innovación.

Por todo ello, la definición que propongo es la siguiente: “Innovar es explotar con éxito nuevas ideas o nuevo conocimiento, asumiendo más riesgo que los competidores, para conseguir una posición competitiva superior”.

Explotación, éxito, ideas, conocimiento, riesgo, ventaja competitiva… Todo ello, como mínimo, es la innovación.

8 responses to “UNA DEFINICION DE INNOVACION

  1. Muchas gracias por tus tesis siempre interesantes.
    En relación con la definición más "genuina" de innovación, no comparto que deba ser un concepto ligado únicamente a actividad empresarial. Considero que su significado más amplio debe contemplar tanto progreso económico como social.
    En el ámbito social, no creo que podamos hablar de competidores o posición competitiva. ¿Es innovación buscar respuestas o soluciones a los retos y demandas sociales que no generan un retorno económico en términos de mejora competitiva? Creo que estamos necesitados de mucha innovación social.

  2. Debo confesar que esperaba una definición bastante idealista, de esas que últimamente se han visto eslóganes pero que en la praxis está alejada de presentarse como algo que de manera interesante usted define. Yo me atrevería reforzar el concepto innovación -claro! atreviéndome a usar su definición- en un aspecto más amplio de lo que esta implica, algo como: "un proceso inteligente que tiene como fin dar soluciones a los retos sociales y económicos, a través de nuevos conocimientos y tecnologías, que redunden en un mayor valor para sus interesados". Creo que esto permitiría no solo bordar la innovación como un concepto exclusivo de la estrategia competitiva en la organización que busca constantemente retornos financieros a sus interesados, sino que de igual manera busca retornos sociales. ¿Qué tan idealista y fuera de ser llevado a la practica podría estar este concepto tanto en el sector privado como publico? ¿Dados los nuevos paradigmas sociales y económicos mundiales y la responsabilidad que tenemos sobre estos es importante seguir pensando en la estrategia competitiva y no en la colaborativa?…

  3. Esta entonces es otro tipo de Innovación, no ha la que se refiere en este articulo. Y pensándolo mejor, buscar mejores estrategias para resolver un problema social ha existido siempre, pero tener todos estos conceptos buscando un éxito económico si que es diferente, así que entonces cabría decir que no es Innovación si no da rédito económico o ventaja competitiva que al final se debe transferir en rédito económico, por lo que en el caso social simplemente no es Innovación a mi parecer, y no pasa nada, busquemos otro nombre.

  4. Hola, me parece que toda disrupción del sistema que efectivamente genere valor, ya sea un producto o servicio, o un emprendimiento social o una acción pública o de Gobierno, es en sí misma, innovadora. El problema es la apropiación de ese valor generado. Si es un bien o servicio público, queda claro que es un valor compartido por la ciudadanía. Y en suma, esto debería ser una acción fundamental de cualquier buen Gobierno. No sólo administrar eficientemente nuestros recursos, sino ofrecer mejores soluciones que siempre hagan más por menos.
    La innovación empresarial debe siempre, me parece, buscar un retorno económico, ya que es el principal incentivo para invertir en ella. La presión contemporánea de los criterios ESG sobre las empresas han hecho que muchas de ellas realicen acciones superficiales como el «green washing» o las cuotas de género y raza. La innovación disruptiva desde las Corporaciones se inserta en el juego de la libre competencia: que sean los consumidores los que definan y paguen el precio justo por un nuevo producto o servicio. Esa destrucción creativa que refiere Schumpeter es la base misma del liberalismo económico que hoy está bajo acoso.

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